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Yorlin Vásquez: ejemplo de que aún hay esperanza en la juventud dominicana

Juan Matos. Juan Matos.

En nuestra sociedad, los antivalores, las malas costumbres y las malas palabras parecen estar de moda y, con el tiempo, se normalizan, se celebran y se aplauden. Cada vez es más común leer en los medios y las redes sociales sobre jóvenes abatidos o apresados por dedicarse con entusiasmo al robo, al atraco, a la estafa, al “Shippeo”, sin dimensionar las consecuencias de sus actos, motivados por el retorno de ganancias materiales que en corto tiempo y con poco esfuerzo se agencian haciendo lo incorrecto.

Estas malas conductas cada vez son tan comunes que, irremediablemente, uno se pregunta: ¿Y es que la sociedad dominicana está perdida? ¿Está todo corrompido? ¿Todos los jóvenes están dañados? ¿Por qué quieren todo tan rápido?

Contrastando drásticamente con esta realidad, desde hace unas semanas se realizan vistas públicas correspondientes al proceso de evaluación de los aspirantes a jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y del Tribunal Superior Electoral (TSE) ante el Consejo Nacional de la Magistratura, órgano competente para evaluar la idoneidad de los postulantes. En este certamen han desfilado muchos juristas competentes; entre ellos, me permito resaltar la participación destacada de una joven montecristeña cuya intervención, más que magistral, puso de manifiesto que aún hay esperanza en la juventud dominicana.