De conspiraciones Públicas e Inversiones Privadas
Había una vez un pueblo humilde y olvidado llamado Pedernales. No era un pueblo cualquiera. Tenía playas preciosas, montañas verdes, ríos cristalinos y una ubicación privilegiada frente al mar. Los viajeros que llegaban desde lejos decían que aquel lugar parecía un pedazo del paraíso.
- Publicado en Opinión
- Milton Olivo
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