Publicidad

Vanidad de vanidad, todo es vanidad

No soy Dios. Si así fuera, los políticos andarían escondidos. Siendo todopoderoso la petulancia sería uno de los siete pecados capitales. La condena saldría automática. Entonces, el Estado se libraría de las legiones de los presumidos colectivos que lo azotan.

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS

Secciones

Noticias Regionales

Nosotros

Síguenos

MunicipiosAlDia Alianzas