¡Vengan a ver!
- Escrito por Abil Peralta Agüero
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- Publicado en Opinión
Abil Peralta Agüero.
La noche del pasado 25 de agosto, con un público cultural en plena atención y camaradería dialogante y socialización sobre el valor y atención a la preservación de la memoria cultural, la fuerza y acento vital de la palabra; un público, entre dominicanos y colombianos al más alto nivel, integrado por diplomáticos, gestores culturales, escritores, intelectuales y personalidades de la vida política y social del país, llenaron con solemnidad impuesta por la sensibilidad de los acontecimientos que han significado la triste muerte del pintor José Cestero, cuyas pinturas ilustran en calidad de iconografía memórica activa el libro “Gabriel García Márquez /Una mirada de escritores dominicanos /Homenaje”.
Y la infausta partida de impacto a profundidad de José Rafael Lantigua, escritor de una formación y ejercicio activo e integral, además de un crítico de libros que sentó cátedras en la historia de la literatura moderna dominicana; Exministro de Cultura, y primero en configurar el servicio cultural como un servicio abierto y plural desde el Estado, y contribuir a la institucionalización y democratización de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo Pedro Henríquez Ureña.
Asumiéndolo como una apuesta abierta a la libertad social y política de accesar a la cultura como un bien y derecho político y social, aún antes de que así lo consagrara el Art. 64., de la Constitución dominicana.
El protocolo de presentación fue configurado con un mensaje de bienvenidas a cargo del S.E. Sr. Darío Villamizar, Embajador de la República de Colombia en el país, y reconocido narrador de ese hermano país del arco gran Caribe; seguido de un emotivo mensaje de la Gestora cultural y experta en la divulgación del libro y la lectura Verónica Sención Villalona, Presidenta de la Fundación Verónica Sención Inc.
Seguido de presentaciones enfocadas en el libro como documento de estudio, análisis y reconocimiento de sus contenidos literarios y pensamiento de reflexión, en las personas de los escritores Ofelia Berrido, poeta y ensayista, quien con una prosa exquisita, libre ruidos y nudos lexicales ni conceptuales, leyó un hondo mensaje que puso en tiempo y espacio justo, la dimensión universal de la obra de Gabriel García Márquez y la conexión de la palabra de los 14 textos, con igual número de autores invitados, que definen el contenido general de la obra, en cuyas páginas siembran sus dones y talentos en cada palabra, estructura y pensamiento de reflexión que lectores nacionales y extranjeros podrán leer y disfrutar en las páginas que integran el cuerpo editorial de la publicación.
Por su parte, Abil Peralta Agüero, quien la maquetación, producción editorial y maquetación del volumen un libro objeto que a los setenta y cinco años de su tráfico y circulación terminará como incunable. Durante su exposición centrada en la obra, trayectoria y características estéticas de la pintura y personalidad artística de Cestero, puso acentos en la fuerza de su desapego y renunciación a todo ego, de lo que fui testigo, y sobre el arrojo, capacidad de invención en el territorio de la memoria de este singular creador dominicano que e Cestero, destacando, en cuanto a estilo y concepción estética, que las pinturas luminosas y con una estructura cromática de a l e g r o caribeño que ilustran el volumen, es un honesto viaje de su paleta a la fantástica tierra del MACONDO de G. García Márquez, destacando en la obra de J.C., que la colección es un acto de conexión intercaribeña, y fundacional de un momento estético de transtemporabilidad y desafío del espacio y tiempo, al retrotraer a G.M. y su Macondo al barrio Canca la Reina de la periferia de Santo Domingo; y plantarse, el mismo Cestero, en la cartografía del Macondo de Cien Años de Soledad.
Reconociendo que en tan exquisito encuentro social y cultural, estuvieron también presentes los tres ya idos: Gabriel García Márquez, José Cestero, ya con un museo como homenaje perpetuo en la Ciudad Colonial que lleva su nombre, y José Rafael Lantigua, autor del texto: “Cómo y cuándo nació mi garciamarquismo”, pág. 90.
Ofelia Berrido es autora de “El legado de García Márquez”, pág. 141; y A. Peralta Agüero, de la entrega titulada “Macondo en Santo Domingo. Diálogo entre Gabriel García Márquez y José Cestero…, pág. 15., donde explora la conexión del Gabo con la mejor raza de pintores colombianos, incluyendo la intriga con el primer Fernando Botero de Colombia y del mundo, y con el reino místico estético-panteísta del famoso pintor cubano Tomás Sánchez, amigo entrañable del Premio Nobel y colombiano universal, amigos, reales amigos de vinos y sinceros abrazos compartidos.





