Publicidad
Imprimir esta página

La crisis de hoy en los estilos de ocio de los dominicanos | 6 de 6

Luis Alberto Rodríguez Santos. Luis Alberto Rodríguez Santos.

Estado y Leyes Culturales que revolucionan prácticas en pro del bienestar y la felicidad

En entregas anteriores nos referimos al valor del ocio dentro de la sociedad dominicana, observando cómo la inteligencia artificial está proyectada para transformar el mercado laboral mediante la eliminación de determinados empleos y la creación de nuevas oportunidades en sectores relacionados con la recreación, el entretenimiento, el descanso y el desarrollo cultural. Este fenómeno abre espacio a nuevos saberes sobre la gestión del tiempo libre y favorece el fortalecimiento de un ocio significativo, orientado al crecimiento humano, la búsqueda de la felicidad y la cohesión social, mientras promueve el desarrollo de la Economía Naranja impulsada durante todo el año por las Industrias Culturales y Creativas, las cuales se multiplican en las actividades de Ocio Festivo y se dimensionan en la vertiente del ocio navideño.

En esta entrega seguimos en el ámbito humanista con tintes filosóficos, psicológicos, sociales y políticos, para referir algunas ideas que ayudan a visualizar respuestas a preguntas como: ¿Cuán productivo, ético o moral son los “teteos y las cherchas” a oscura, o bajo lluvia ciclónica?  ¿Cuán apropiado y funcional son los días feriados para la realización de ocio valioso en la población?¿Qué se esconde detrás de una manifestación o una reacción “repentina o planificada” del pueblo? ¿Por qué se habla de ocio navideño? Sobre estas inquietudes, no voy a dar una respuesta directa, sino que les ofreceré algunas referencias sobre los conceptos que mencioné, los cualesreflejan crisis, conflictos y duelos, pero también alegría y felicidad al practicar en nuestro tiempo libre un poco de ocio que nos hace evolucionar o involucionar.

Para arrojar algo de luz, recordemos lo que plantea Byung-ChulHan (1959) y Eugenio María de Hostos, (1839-1903). El primero, argumenta el por qué esta sociedad está cada vez más cansada; ycritica cómo la sociedad de este siglo XXI entiende el ocio: “considera que la práctica de este es superficial, subordinada al trabajo y dominado por el entretenimiento y la recreación.” Según Han, esto provoca auto explotación y pérdida del “aburrimiento profundo”, fundamental para la creatividad y reflexión. Advierte que el ocio superficial puede esclavizar, y plantea que hoy debemos ya recuperar un tiempo libre más significativo y contemplativo que pueda ser compartido con los demás. El segundo, se refiere a la desvirtuación de las buenas prácticas de ocio, las cuales se han convertido en formas de simples entretenimientos vacíos y o en una mera recuperación del tiempo de trabajo. Hostos, defendió la valoración del ocio desde una perspectiva pedagógica y moral. Para él, el tiempo libre debía aprovecharse para el desarrollo personal, la reflexión y la educación. Evitando distracciones vacías que dificultan el crecimiento individual, necesario para crecer y evolucionar al entrar en esos espacios de “experiencias óptimas”, en el que todos ingresamos cuando nos divertimos, nos recreamos, entramos en contemplación, procuramos educación y otras tantas manifestaciones revolucionarias que casi siempre culminan con el crecimiento de las personas y la sociedad. A menos que entremos en un estado de ocio neutro, que nos podría llevar a una involución; o decidamos ingresar en espacios para práctica libertinas como son las de “teteos”, el consumo de drogas y otras actividades adictivas. Las propuestas de Han, Dumazadier, Hostos y otros ociólogos coinciden con la teoría del Flow de MihalyCsikszentmihalyi (1934-2021) , este psicólogo fue quien definió este concepto, como un estado de inmersión total y disfrute al realizar una actividad significativa y placentera. El término fue introducido en 1970, y popularizado en 1990 cuando publicó esta teoría revolucionaria en su libro "Flow: The Psychology ofOptimal Experience". Un concepto muy usado para hablar de dejarse ir, pero con un control, o de entrar en un fluir de energía y frecuencias, siempre con una intención, la cual por supuesto será para beneficios del grupo que invoca cambios sicosociales.  

Cuando hablamos de "Ocio Revolucionario", nos referimos a esas actividades que se promueven desde diferentes líneas de pensamientos y acción práctica comprobables.  Como ejemplo de esa praxis, menciono la corriente pedagógica de Paulo Freire (1921-1997), cuya visión de que la educación debe ser un acto de liberación, hoy se hace más presente. Sobre todo, en este reinicio post pandémico, próximo a pasar balance en el 2030 para medir los logros de los Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODS). Otro criterio renovador es el del sociólogo Joffre Dumazedier (1915-2002), quien veía una conexión directa entre el trabajo y la recreación como desarrollo personal con efectos en la comunidad, la cual sintetizó en su propuesta de las 3Ds (Diversión, Descanso y Desarrollo). Fruto de sus investigaciones sobre cómo el ocio permite la auto instrucción y el crecimiento personal, desligado del trabajo o las obligaciones sociales, los resultados los publicó en su libro “Hacia una civilización del ocio” en 1962, un referente que ha sido acogido ampliamente por los estudiosos del uso del tiempo libre, ocio y los negocios. Un criteriomás, y no el único, es aquel que parte desde un pensamiento híbrido, en donde ciencia y religión se encuentran para definir un pensamiento revolucionario, es aquel que se conoce como “la Teología de la Liberación”, un movimiento teológico y social surgido en América Latina entre las décadas de los 50-60; a la cabeza el filósofo y teólogo Gustavo Gutiérrez Merino Díaz    (1928-2024) y elexsacerdote franciscano y filósofo Leonardo Boff (1938), entre otros pensadores y luchadores latinoamericanos, interpretaron el cristianismo desde la perspectiva de los oprimidos para luchar contra la pobreza y la injusticia. Una acción que los ociólogosidentificamos como un ocio religioso-revolucionario, el cual se refiere “…al ocio no como un simple descanso pasivo para recuperar fuerzas y seguir produciendo, sino como un derecho fundamental de la clase trabajadora y un espacio de libertad, desarrollo personal y resistencia frente a la lógica de la productividad capitalista”, José Miguel Villarroya 2022”, como lo planteaba Karl Marx en “Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844”, cuyas ideas se propagan a través de su libro “El Capital y el manifiesto del partido comunista”.

Una acción de ocio revolucionario mucho más antigua que la planteada por K. Marx, aquí en el caribe antillano fue impulsada por los Padres Dominicos, encabezados por Fray Antonio de Montesino, mediante la pronunciación del "Sermón de Adviento" el 21 de diciembre de 1511 en La Española(véase “Un Viaje a la Historia...”). En dicha intervención se denunció la crueldad y tiranía ejercidas por los colonizadores españoles sobre los pueblos indígenas, cuestionando su acceso al ocio y su libre desarrollo comunitario ante la opresión, esclavización y conversión forzada al cristianismo. Esta acción constituyó un precedente relevante en la defensa de los derechos humanos y la justicia social en América, generando la reacción adversa de los encomenderos, según narra el Padre Bartolomé de las Casas. Si bien en esa época los conceptos de derecho al descanso, la cultura y el trabajo aún no estaban formalizados, esta advertencia política-social encontraría resonancia posteriormente en el Iluminismo y sería reconocida en 1948 con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, acordada por 124 países en la UNESCO.

Esta declaración universal se incluye en la mayoría de las Constituciones de los países Latinoamericanos, donde se encuentran las leyes con las que se rigen las buenas costumbres, el comportamiento ciudadano y las garantías de seguridad. Por eso, el Estado es el protector que proporciona el marco legal para el desarrollo de prácticas del ocio y del negocio. Así como la facilitación para la realización y creación de puestos de trabajos remunerados. Aquí en República Dominicana podríamos mencionar cerca de cien leyes que rigen estas prácticas socioculturales. Pero, solo referimos las que rigen la protección de medio ambiente, los ruidos, la circulación vial, los días feriados, la ingesta de droga y alcohol, la cuales junto a otros derechos culturales del ocio y al trabajo, aún se siguen luchando, para mantenerla o para mejorarla, tales como la ley de cine, la ley de Mecenazgo, y la de arte público entre otras que se relacionan con derechos culturales, las cuales aún todavía no se procede a crear los reglamentos que las harían operativas para que ayuden a salir de la crisis a los sectores que protege.

Lo que identificamos como crisis, proceden de conflictos creados ymantenidos por grupos interesados a quienes no les conviene que se acabe de comprender que, trabajar y disfrutar son dos conceptos complementarios, el primero, describe a una acción que todos hacemos, al procurar intercambiar productos y servicios porrecursos económicos; el segundo, es un vocablo que se refiere a lasprácticas que generalmente hacemos casi de manera automática,después que cumplimos una jornada laboral remunerativa. Es cuando somos libres para practicar lo que se nos dé la gana, siempre que se procure alegría, bienestar, complacencia, deleite y regocijo entre otros sinónimos que nos refieren a descanso yfelicidad compartida; como las que estamos realizando los dominicanos al celebrar las fiestas navideñas en la que se abre momentos para practicar, el no hacer nada en excesos, por eso las prácticas de ocio navideño siempre serán más felices, cuando cumplimos primero con cuidar nuestro cuerpo y luego el de los demás.  

¡Feliz Navidad y Noche Buena!

 

Artículo anterior: leer aquí.

 

 

Información adicional

Secciones

Noticias Regionales

Nosotros

Síguenos

MunicipiosAlDia Alianzas

La crisis de hoy en los estilos de ocio de los dominicanos | 6 de 6 - MunicipiosAlDia.com :: Edición República Dominicana
Logo
Imprimir esta página

La crisis de hoy en los estilos de ocio de los dominicanos | 6 de 6

Luis Alberto Rodríguez Santos. Luis Alberto Rodríguez Santos.

Estado y Leyes Culturales que revolucionan prácticas en pro del bienestar y la felicidad

En entregas anteriores nos referimos al valor del ocio dentro de la sociedad dominicana, observando cómo la inteligencia artificial está proyectada para transformar el mercado laboral mediante la eliminación de determinados empleos y la creación de nuevas oportunidades en sectores relacionados con la recreación, el entretenimiento, el descanso y el desarrollo cultural. Este fenómeno abre espacio a nuevos saberes sobre la gestión del tiempo libre y favorece el fortalecimiento de un ocio significativo, orientado al crecimiento humano, la búsqueda de la felicidad y la cohesión social, mientras promueve el desarrollo de la Economía Naranja impulsada durante todo el año por las Industrias Culturales y Creativas, las cuales se multiplican en las actividades de Ocio Festivo y se dimensionan en la vertiente del ocio navideño.

En esta entrega seguimos en el ámbito humanista con tintes filosóficos, psicológicos, sociales y políticos, para referir algunas ideas que ayudan a visualizar respuestas a preguntas como: ¿Cuán productivo, ético o moral son los “teteos y las cherchas” a oscura, o bajo lluvia ciclónica?  ¿Cuán apropiado y funcional son los días feriados para la realización de ocio valioso en la población?¿Qué se esconde detrás de una manifestación o una reacción “repentina o planificada” del pueblo? ¿Por qué se habla de ocio navideño? Sobre estas inquietudes, no voy a dar una respuesta directa, sino que les ofreceré algunas referencias sobre los conceptos que mencioné, los cualesreflejan crisis, conflictos y duelos, pero también alegría y felicidad al practicar en nuestro tiempo libre un poco de ocio que nos hace evolucionar o involucionar.

Para arrojar algo de luz, recordemos lo que plantea Byung-ChulHan (1959) y Eugenio María de Hostos, (1839-1903). El primero, argumenta el por qué esta sociedad está cada vez más cansada; ycritica cómo la sociedad de este siglo XXI entiende el ocio: “considera que la práctica de este es superficial, subordinada al trabajo y dominado por el entretenimiento y la recreación.” Según Han, esto provoca auto explotación y pérdida del “aburrimiento profundo”, fundamental para la creatividad y reflexión. Advierte que el ocio superficial puede esclavizar, y plantea que hoy debemos ya recuperar un tiempo libre más significativo y contemplativo que pueda ser compartido con los demás. El segundo, se refiere a la desvirtuación de las buenas prácticas de ocio, las cuales se han convertido en formas de simples entretenimientos vacíos y o en una mera recuperación del tiempo de trabajo. Hostos, defendió la valoración del ocio desde una perspectiva pedagógica y moral. Para él, el tiempo libre debía aprovecharse para el desarrollo personal, la reflexión y la educación. Evitando distracciones vacías que dificultan el crecimiento individual, necesario para crecer y evolucionar al entrar en esos espacios de “experiencias óptimas”, en el que todos ingresamos cuando nos divertimos, nos recreamos, entramos en contemplación, procuramos educación y otras tantas manifestaciones revolucionarias que casi siempre culminan con el crecimiento de las personas y la sociedad. A menos que entremos en un estado de ocio neutro, que nos podría llevar a una involución; o decidamos ingresar en espacios para práctica libertinas como son las de “teteos”, el consumo de drogas y otras actividades adictivas. Las propuestas de Han, Dumazadier, Hostos y otros ociólogos coinciden con la teoría del Flow de MihalyCsikszentmihalyi (1934-2021) , este psicólogo fue quien definió este concepto, como un estado de inmersión total y disfrute al realizar una actividad significativa y placentera. El término fue introducido en 1970, y popularizado en 1990 cuando publicó esta teoría revolucionaria en su libro "Flow: The Psychology ofOptimal Experience". Un concepto muy usado para hablar de dejarse ir, pero con un control, o de entrar en un fluir de energía y frecuencias, siempre con una intención, la cual por supuesto será para beneficios del grupo que invoca cambios sicosociales.  

Cuando hablamos de "Ocio Revolucionario", nos referimos a esas actividades que se promueven desde diferentes líneas de pensamientos y acción práctica comprobables.  Como ejemplo de esa praxis, menciono la corriente pedagógica de Paulo Freire (1921-1997), cuya visión de que la educación debe ser un acto de liberación, hoy se hace más presente. Sobre todo, en este reinicio post pandémico, próximo a pasar balance en el 2030 para medir los logros de los Objetivos de Desarrollo Sustentables (ODS). Otro criterio renovador es el del sociólogo Joffre Dumazedier (1915-2002), quien veía una conexión directa entre el trabajo y la recreación como desarrollo personal con efectos en la comunidad, la cual sintetizó en su propuesta de las 3Ds (Diversión, Descanso y Desarrollo). Fruto de sus investigaciones sobre cómo el ocio permite la auto instrucción y el crecimiento personal, desligado del trabajo o las obligaciones sociales, los resultados los publicó en su libro “Hacia una civilización del ocio” en 1962, un referente que ha sido acogido ampliamente por los estudiosos del uso del tiempo libre, ocio y los negocios. Un criteriomás, y no el único, es aquel que parte desde un pensamiento híbrido, en donde ciencia y religión se encuentran para definir un pensamiento revolucionario, es aquel que se conoce como “la Teología de la Liberación”, un movimiento teológico y social surgido en América Latina entre las décadas de los 50-60; a la cabeza el filósofo y teólogo Gustavo Gutiérrez Merino Díaz    (1928-2024) y elexsacerdote franciscano y filósofo Leonardo Boff (1938), entre otros pensadores y luchadores latinoamericanos, interpretaron el cristianismo desde la perspectiva de los oprimidos para luchar contra la pobreza y la injusticia. Una acción que los ociólogosidentificamos como un ocio religioso-revolucionario, el cual se refiere “…al ocio no como un simple descanso pasivo para recuperar fuerzas y seguir produciendo, sino como un derecho fundamental de la clase trabajadora y un espacio de libertad, desarrollo personal y resistencia frente a la lógica de la productividad capitalista”, José Miguel Villarroya 2022”, como lo planteaba Karl Marx en “Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844”, cuyas ideas se propagan a través de su libro “El Capital y el manifiesto del partido comunista”.

Una acción de ocio revolucionario mucho más antigua que la planteada por K. Marx, aquí en el caribe antillano fue impulsada por los Padres Dominicos, encabezados por Fray Antonio de Montesino, mediante la pronunciación del "Sermón de Adviento" el 21 de diciembre de 1511 en La Española(véase “Un Viaje a la Historia...”). En dicha intervención se denunció la crueldad y tiranía ejercidas por los colonizadores españoles sobre los pueblos indígenas, cuestionando su acceso al ocio y su libre desarrollo comunitario ante la opresión, esclavización y conversión forzada al cristianismo. Esta acción constituyó un precedente relevante en la defensa de los derechos humanos y la justicia social en América, generando la reacción adversa de los encomenderos, según narra el Padre Bartolomé de las Casas. Si bien en esa época los conceptos de derecho al descanso, la cultura y el trabajo aún no estaban formalizados, esta advertencia política-social encontraría resonancia posteriormente en el Iluminismo y sería reconocida en 1948 con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, acordada por 124 países en la UNESCO.

Esta declaración universal se incluye en la mayoría de las Constituciones de los países Latinoamericanos, donde se encuentran las leyes con las que se rigen las buenas costumbres, el comportamiento ciudadano y las garantías de seguridad. Por eso, el Estado es el protector que proporciona el marco legal para el desarrollo de prácticas del ocio y del negocio. Así como la facilitación para la realización y creación de puestos de trabajos remunerados. Aquí en República Dominicana podríamos mencionar cerca de cien leyes que rigen estas prácticas socioculturales. Pero, solo referimos las que rigen la protección de medio ambiente, los ruidos, la circulación vial, los días feriados, la ingesta de droga y alcohol, la cuales junto a otros derechos culturales del ocio y al trabajo, aún se siguen luchando, para mantenerla o para mejorarla, tales como la ley de cine, la ley de Mecenazgo, y la de arte público entre otras que se relacionan con derechos culturales, las cuales aún todavía no se procede a crear los reglamentos que las harían operativas para que ayuden a salir de la crisis a los sectores que protege.

Lo que identificamos como crisis, proceden de conflictos creados ymantenidos por grupos interesados a quienes no les conviene que se acabe de comprender que, trabajar y disfrutar son dos conceptos complementarios, el primero, describe a una acción que todos hacemos, al procurar intercambiar productos y servicios porrecursos económicos; el segundo, es un vocablo que se refiere a lasprácticas que generalmente hacemos casi de manera automática,después que cumplimos una jornada laboral remunerativa. Es cuando somos libres para practicar lo que se nos dé la gana, siempre que se procure alegría, bienestar, complacencia, deleite y regocijo entre otros sinónimos que nos refieren a descanso yfelicidad compartida; como las que estamos realizando los dominicanos al celebrar las fiestas navideñas en la que se abre momentos para practicar, el no hacer nada en excesos, por eso las prácticas de ocio navideño siempre serán más felices, cuando cumplimos primero con cuidar nuestro cuerpo y luego el de los demás.  

¡Feliz Navidad y Noche Buena!

 

Artículo anterior: leer aquí.

 

 

Información adicional

Copyright © MunicipiosAlDía.com :: Edición República Dominicana o sus licenciadores . Exceptuando cuando se indique lo contrario, los contenidos se publican bajo licencia Creative Commons Atribución-Compartir Igual CC BY-SA . Sala de Redacción en Santo Domingo, República Dominicana.