Publicidad
Imprimir esta página

Elsa Núñez. Fiel a sí misma…

Fílmica inédita: Elsa Núñez (al centro) en la apertura de su Exposición Individual Núm. 14. «Casa de Teatro». 8 de diciembre de 1975. Le acompañan: Ángel Haché. Freddy Ginebra, Cándido Bidó. Fílmica inédita: Elsa Núñez (al centro) en la apertura de su Exposición Individual Núm. 14. «Casa de Teatro». 8 de diciembre de 1975. Le acompañan: Ángel Haché. Freddy Ginebra, Cándido Bidó.

Fiel a la poética de su esbelta figura, al océano de su mirada, a su afirmación de la vida en sí misma como el universo fecundo y fecundado. Fiel a la lumbre que se hace fruto; a los cantos que descubren los misterios. Fiel al aire, al fuego, a la tierra y al agua, al árbol que camina en la naturaleza, a la luna. Fiel a su corazón, al regazo que trae la lluvia reinventada en la niebla; al recuerdo primerizo de los hilos y los nudos cósmicos. Fiel a las edades, que en ella —y con ella— no tienen horizontes de finitud alguna. Fiel a la metamorfosis de los días, a los tiempos que vendrán, a la oración que se escribe sin puntos, pero sí como soliloquios. Fiel a lo empezado antes que el áurea, antes que la soledad divina, antes que el éxtasis de la nada, antes que lo absorto, antes que el soplo, antes que el cambio del sentido hecho movimiento.

Fiel a las flores, al reverso del hastío, a la súplica del génesis de la mirada. Fiel al grito de los siglos reposado en el vacío, a lo evidente como respuestas a lo no perenne que no se hace delirio.

Fiel a lo que clamamos cuando la queja no puede ser olvido o una ruina de rocas grises sino una simiente para el descanso de la angustia. Fiel a la danza del viento cuando revela el rostro mismo de la mujer/espiga y, el autorretrato de quien tiene fecha de nacimiento sólo válida para la apología de su obra.

Fiel a la alegría, al llorar, al después detrás de la madreselva que colecciona las fibras de su pelo. Fiel al sentir de su libertad, a su memoria escrita en bellísimas hojas aladas por el azul del cielo y el alma del mar como un cuadro que viene a engendrar a la Eternidad.

Así es la obra de Elsa Núñez: una obra de la Eternidad y para la Eternidad.

 

Fílmica inédita: Elsa Núñez (al centro) en la apertura de su Exposición Individual Núm. 14. «Casa de Teatro». 8 de diciembre de 1975. Le acompañan: Ángel Haché. Freddy Ginebra, Cándido Bidó: https://www.instagram.com/reel/DN30xPfYiwY/?igsh=NG9tMXB1amEweW5t

 

Información adicional

Secciones

Noticias Regionales

Nosotros

Síguenos

MunicipiosAlDia Alianzas

Elsa Núñez. Fiel a sí misma… - MunicipiosAlDia.com :: Edición República Dominicana
Logo
Imprimir esta página

Elsa Núñez. Fiel a sí misma…

Fílmica inédita: Elsa Núñez (al centro) en la apertura de su Exposición Individual Núm. 14. «Casa de Teatro». 8 de diciembre de 1975. Le acompañan: Ángel Haché. Freddy Ginebra, Cándido Bidó. Fílmica inédita: Elsa Núñez (al centro) en la apertura de su Exposición Individual Núm. 14. «Casa de Teatro». 8 de diciembre de 1975. Le acompañan: Ángel Haché. Freddy Ginebra, Cándido Bidó.

Fiel a la poética de su esbelta figura, al océano de su mirada, a su afirmación de la vida en sí misma como el universo fecundo y fecundado. Fiel a la lumbre que se hace fruto; a los cantos que descubren los misterios. Fiel al aire, al fuego, a la tierra y al agua, al árbol que camina en la naturaleza, a la luna. Fiel a su corazón, al regazo que trae la lluvia reinventada en la niebla; al recuerdo primerizo de los hilos y los nudos cósmicos. Fiel a las edades, que en ella —y con ella— no tienen horizontes de finitud alguna. Fiel a la metamorfosis de los días, a los tiempos que vendrán, a la oración que se escribe sin puntos, pero sí como soliloquios. Fiel a lo empezado antes que el áurea, antes que la soledad divina, antes que el éxtasis de la nada, antes que lo absorto, antes que el soplo, antes que el cambio del sentido hecho movimiento.

Fiel a las flores, al reverso del hastío, a la súplica del génesis de la mirada. Fiel al grito de los siglos reposado en el vacío, a lo evidente como respuestas a lo no perenne que no se hace delirio.

Fiel a lo que clamamos cuando la queja no puede ser olvido o una ruina de rocas grises sino una simiente para el descanso de la angustia. Fiel a la danza del viento cuando revela el rostro mismo de la mujer/espiga y, el autorretrato de quien tiene fecha de nacimiento sólo válida para la apología de su obra.

Fiel a la alegría, al llorar, al después detrás de la madreselva que colecciona las fibras de su pelo. Fiel al sentir de su libertad, a su memoria escrita en bellísimas hojas aladas por el azul del cielo y el alma del mar como un cuadro que viene a engendrar a la Eternidad.

Así es la obra de Elsa Núñez: una obra de la Eternidad y para la Eternidad.

 

Fílmica inédita: Elsa Núñez (al centro) en la apertura de su Exposición Individual Núm. 14. «Casa de Teatro». 8 de diciembre de 1975. Le acompañan: Ángel Haché. Freddy Ginebra, Cándido Bidó: https://www.instagram.com/reel/DN30xPfYiwY/?igsh=NG9tMXB1amEweW5t

 

Información adicional

Copyright © MunicipiosAlDía.com :: Edición República Dominicana o sus licenciadores . Exceptuando cuando se indique lo contrario, los contenidos se publican bajo licencia Creative Commons Atribución-Compartir Igual CC BY-SA . Sala de Redacción en Santo Domingo, República Dominicana.