La Caleta: 40 años de espera para un renacer histórico y la dignidad de un pueblo
- Escrito por Augusto Valdivia Tavárez
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Augusto Valdivia Tavárez.
Tuvieron que pasar cuatro décadas, cuarenta largos años de abandono y promesas rotas, para que la comunidad de La Caleta pudiera mirar hacia su litoral y reconocerse en él con orgullo. La reciente inauguración de la primera etapa del remozado Parque Nacional Submarino La Caleta, encabezada por el presidente Luis Abinader, el ministro de Turismo, David Collado y el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, no es solo una obra de infraestructura; es un acto de justicia social y la devolución de la dignidad a una comunidad laboriosa que, por fin, ve la luz al final del túnel.
Este hito llega en un momento crucial, sirviendo como antesala a otro gran triunfo para su gente: la aprobación en el Congreso Nacional que eleva a La Caleta a la categoría de Municipio, una realidad política y administrativa que se cristalizará plenamente en 2028. Este doble logro, la recuperación de nuestro patrimonio natural y la conquista de su autonomía municipal, marca el inicio de una era dorada para los caleteros.
Es justo reconocer que los grandes proyectos requieren de una sinergia perfecta entre el gobierno central y el liderazgo local. Por ello, al felicitar la visión del presidente Abinader y la titánica labor del ministro David Collado en el "adecentamiento" de ese litoral marino, debemos resaltar también el mérito del alcalde Máximo Soriano. Ha sido bajo su gestión y gracias a su persistencia como incumbente local que se han alineado las voluntades para que esta obra, postergada por tanto tiempo, finalmente se ejecute. Su compromiso con el desarrollo de La Caleta ha sido el puente necesario para aterrizar estas inversiones en dicho territorio.
No se trataba solo de poner cemento y luces, sino de desarrabalizar un entorno que, siendo la puerta de entrada al país, mostraba una cara indigna ante los millones de turistas que transitan por el Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA-JFPG).
Hoy, esa "cara" está limpia. Los 2.74 kilómetros de paseo, las plazas y el remozamiento de los escudos de los países de América ofrecen ahora la bienvenida que República Dominicana merece dar. La intervención, con una inversión superior a los 420 millones de pesos, ha transformado la arrabalización en un espacio de esparcimiento de primer nivel, devolviendo el orgullo a los dominicanos que habitan y visitan la zona.
Pero el valor de esta obra trasciende lo estético. Se ha rescatado un tesoro histórico y turístico invaluable. El Parque Nacional Submarino La Caleta no es solo un lugar bonito; es el guardián del Museo Etnológico y Arqueológico Taíno y el lecho de descanso de la fragata Nuestra Señora de Begoña. Al integrar áreas de recreación infantil, miradores y un destacamento de Politur, se ha logrado un equilibrio perfecto entre la conservación de nuestra historia, la seguridad ciudadana y el disfrute familiar.
La comunidad de La Caleta, que esperó pacientemente mientras veía su entorno deteriorarse, hoy celebra. Celebra que el gobierno haya cumplido un anhelo de 40 años y celebra que, rumbo al 2028, se preparan para asumir las riendas de su propio destino como Municipio. El litoral sur junto a otras obras similares realizadas por el Ministerio de Turismo durante esta gestión por fin brilla, y con él, la esperanza de toda su gente. Esperamos que sus munícipes se conviertan en celosos guardianes de sus encantos.





