Publicidad
Imprimir esta página

Estruendos que produce motores y carros: una preocupación que exige acción

José Armando Toribio. José Armando Toribio.

Resulta increíble la forma en que se estremece el ser humano al escuchar la explosión que produce un motor o un carro con ese sistema integrado que convierte el sonido en un estallido inesperado.

El estruendo es tan fuerte que cualquiera se asusta en el momento en que lo escucha porque no lo está esperando y la detonación es tan impactante que parece incluso más intensa que un disparo.

A cualquier hora del día o de la noche se escuchan motores y vehículos que circulan con ese tipo de sistema y lo hacen con tanta frecuencia que la tranquilidad de los barrios se ve interrumpida por explosiones repetidas que alteran la paz de quienes descansan o realizan sus actividades. 

Es una situación que afecta a niños adultos mayores enfermos y trabajadores que necesitan descanso porque el ruido no distingue horario ni lugar y se convierte en una molestia constante que genera sobresaltos e intranquilidad en la población.

No es posible que a estas alturas las autoridades no hayan tomado medidas firmes ante cientos de motores y vehículos que transitan con estos sistemas modificados provocando explosiones en las vías públicas como si se tratara de una diversión sin consecuencias.

Mientras se concentran esfuerzos en otras problemáticas como el control de las patinetas eléctricas que también representan un reto es necesario prestar atención a este fenómeno que impacta directamente la convivencia ciudadana.

La población merece vivir en paz y tranquilidad por lo que se hace urgente que las autoridades actúen con responsabilidad regulando y sancionando a quienes utilizan estos sistemas de explosión en motores y carros garantizando así el orden y el respeto en nuestras calles.

 

El autor reside en Santiago de los Caballeros.

Información adicional

Secciones

Noticias Regionales

Nosotros

Síguenos

MunicipiosAlDia Alianzas

Estruendos que produce motores y carros: una preocupación que exige acción - MunicipiosAlDia.com :: Edición República Dominicana
Logo
Imprimir esta página

Estruendos que produce motores y carros: una preocupación que exige acción

José Armando Toribio. José Armando Toribio.

Resulta increíble la forma en que se estremece el ser humano al escuchar la explosión que produce un motor o un carro con ese sistema integrado que convierte el sonido en un estallido inesperado.

El estruendo es tan fuerte que cualquiera se asusta en el momento en que lo escucha porque no lo está esperando y la detonación es tan impactante que parece incluso más intensa que un disparo.

A cualquier hora del día o de la noche se escuchan motores y vehículos que circulan con ese tipo de sistema y lo hacen con tanta frecuencia que la tranquilidad de los barrios se ve interrumpida por explosiones repetidas que alteran la paz de quienes descansan o realizan sus actividades. 

Es una situación que afecta a niños adultos mayores enfermos y trabajadores que necesitan descanso porque el ruido no distingue horario ni lugar y se convierte en una molestia constante que genera sobresaltos e intranquilidad en la población.

No es posible que a estas alturas las autoridades no hayan tomado medidas firmes ante cientos de motores y vehículos que transitan con estos sistemas modificados provocando explosiones en las vías públicas como si se tratara de una diversión sin consecuencias.

Mientras se concentran esfuerzos en otras problemáticas como el control de las patinetas eléctricas que también representan un reto es necesario prestar atención a este fenómeno que impacta directamente la convivencia ciudadana.

La población merece vivir en paz y tranquilidad por lo que se hace urgente que las autoridades actúen con responsabilidad regulando y sancionando a quienes utilizan estos sistemas de explosión en motores y carros garantizando así el orden y el respeto en nuestras calles.

 

El autor reside en Santiago de los Caballeros.

Información adicional

Copyright © MunicipiosAlDía.com :: Edición República Dominicana o sus licenciadores . Exceptuando cuando se indique lo contrario, los contenidos se publican bajo licencia Creative Commons Atribución-Compartir Igual CC BY-SA . Sala de Redacción en Santo Domingo, República Dominicana.