Venezuela, una diáspora de regresos esperanzadores

También se ejecuta el “Plan Vuelta a la Patria" que ha devuelto la esperanza a miles de venezolanos y venezolanas en el exterior que fueron víctimas de falsas campañas que lo incitaban a vender sus pertenencias e irse, y hoy después de sufrir xenofobias, vejaciones, trata de blancas, trabajos esclavizantes, extrema pobreza…; por miles, se presentan en las embajadas y consulados venezolanos, para solicitar al gobierno que envíe aviones o autobuses y los regrese a su patria-matria.

Maribel Núñez, periodista dominicana.

 Luego de ser una asidua participante de las actividades que desarrolla la Fundación Global -allí bebí la sabia discursiva del importante intelectual norteamericano Noam Chomsky, entre otras tantas, como adentrarme en el conocimiento del movimiento de la Negritude-  apenada, porque creo en la palabra, la idea y en sus batallas, dejé de ir a la Global y hasta de seguir su revista, al vivir una triste escena fascista en su frontal:  una noche vi como jóvenes pobres atacaban en grupo a un activista que había acudido allí en libre ejercicio democrático a protestar con velas encendidas y carteles contra el hoyo fiscal ocasionado por el ya ex presidente Leonel Fernández.

“Chicos que pasa!”, espeté a los agresivos jóvenes, yo logré cruzar con mi carro el cordón policial –creo que me confundieron como residente- que impedía el acceso por la calle Capitán Eugenio de Marchena desde la C/Pedro Henríquez Ureña, y la respuesta fue hacerme sentir amenazada de ser la apedreada, finalmente las piedras golpearon el cuerpo del Activista que yo defendía, que decepcionante; más tarde me enteré que habían golpeado y lanzado al pavimento al dirigente histórico de la Izquierda Dominicana, Narciso Isa Conde. Lo que se comentaba entre activistas es que los agresores eran una especie de mercenarios pagos de la Global, así fue como terminó mi amistad con la Fundación Global que promueve la democracia pero que usó prácticas fascistas de las cuales nunca emitió un comunicado para desvincularse.

Leo desde la revista Global No. 82 que se unen a la campaña mediática de desinformación mundial que usa a los inmigrantes venezolanos para declarar fallida a la Revolución Bolivariana, y sumar adhesiones a la inexistente “crisis humanitaria” que tanto enarbola la voz de EEUU en la OEA, la del muy negativamente adjetivado, Luis Almagro, que apresurado junto a algunos países del “Cartel de Lima” buscan votos para aplicar, estilo RD del 1965, la “Carta Democrática” e invadir a Venezuela  y detener el “sufrimiento” no producto de la guerra económica  de la oligarquía venezolana y el bloqueo económico del régimen de los EEUU, sino de detener que siga siendo el país de Latinoamérica con los niveles de desigualdad más bajos -Gini 0,381-, de asaltar las infinitas riquezas venezolanas.

En un momento en el que el presidente Nicolás Maduro ha lanzado certeras, revolucionarias e históricas medidas económicas que marcan el inicio de la estabilidad económica en Venezuela: el “Programa de RecuperaciónCrecimiento y Prosperidad Económica”. También se ejecuta el “Plan Vuelta a la Patria" que ha devuelto la esperanza a miles de venezolanos y venezolanas en el exterior que fueron víctimas de falsas campañas que lo incitaban a vender sus pertenencias e irse, y hoy después de sufrir xenofobias, vejaciones, trata de blancas, trabajos esclavizantes, extrema pobreza…; por miles, se presentan en las embajadas y consulados venezolanos, para solicitar al gobierno que envíe aviones o autobuses y los regrese a su patria-matria.

Momento en el que la derecha se impacienta, se les alejan las farsas condiciones de la agresión militar para destituir al popular presidente Nicolás Maduro y borrar todo vestigio de la Revolución Bolivariana, se acrecienta la presión mediática y los amarres políticos. Una pena que quizás apelando a la libertad de expresión el Director y Editor de la revista Global presten sus páginas para con mentira, quizás sin quererlo, unirse a la campaña contra la patria de Hugo Chávez.

Dos artículos, el de Humberto A. Daza describe a la Revolución Bolivariana como capitalista y que se caracteriza por la escases y la corrupción. País reconocido por la FAO por sus avances contra el hambre y la pobreza, hoy atacado por el imperio norteamericano por su praxis socialista, por no aplicar sus recetas neoliberales;  hay que ser muy pérfido y callar que capitalistas han combatido con acciones para nada morales el derecho de Chávez y sobre todo de Nicolás Maduro de gobernar a favor del pueblo, además de sufrir las angustiantes amenazas de vulneración de su soberanía. 

De las inmigraciones escribe la comunicadora María Laura Chang, joven periodista venezolana, egresada de una universidad pública, regenteada con el modelo de democracia participativa que tanto promovió Chávez. La Revolución Bolivariana llevó a la entonces excluyente Venezuela de mayoría analfabeta; con la “educación” y las universidades para la élite pudientes;  a un país con misiones educativas que democratizaron éste importante derecho, reconocida por la Unesco como “Territorio Libre de Analfabetismo”, que abrió la academia a las grandes mayorías y la colocaron a escala internacional como 5ta. en el mundo con mayor matricula universitaria,  y depositaria del segundo lugar en Latino América de inclusión escolar -7,5 millones-, sólo superada por la Cuba socialista.

Son muchos los comunicadores y medios de comunicación que actúan como si la verdad no existiera, y premeditadamente prefieren modelar la opinión pública desde los imaginarios vientos de la post-verdad.

Estar con el presidente Salvador Allende, no, la comunicadora es de las que apoyan a los Chicago Boys y a los pinochets. Ella intenta confundir tanto, que en Twitter escribió: “En otras noticias, la inflación en Argentina empieza a dar miedo a quienes venimos de la hiperinflación venezolana. Se sorprenderían por las similitudes que encuentro entre el Macrismo y el Madurismo”.

El periodista argentino Gabriel Santiago Cuneo responde a los “confundidos”: “la crisis venezolana es producto del coma inducido, las principales potencias hegemónicas y coloniales han sometido a Venezuela igual lo hicieron con Cuba, forzándoles el cierre del comercio exterior, embargos en sus cuentas internacionales, la prohibición de ejercer el comercio con libertad, y la decisión política de aniquilar al pueblo venezolano en su voluntad y en su dignidad.”

Continúa, “…ser digno tiene un precio y Venezuela lo está pagando, …la comparación con la crisis Argentina deja de manifiesto que en los últimos 24 meses accedió a más de 200 mil millones de dólares de crédito internacional, cambió exportaciones por importaciones, nadie nos prohíbe ejercer el comercio exterior, nadie nos prohíbe exportar ni importar.

El profesor Alfred Maurice de Zayas, experto independiente de Naciones Unidas con más de 30 años de experiencia, luego de visitar a Venezuela, y de conversar con todos los sectores llegó a la conclusión que “lo que ocurre en Venezuela no llega a ser una crisis humanitaria, que sufre una guerra económica y contrabando. Recomendando que hay que terminar la guerra económica y hay que levantar las sanciones, porque precisamente esas sanciones están empeorando la situación de desabastecimiento y están empeorando la situación sobre todo en el campo de la medicina”. 

Ganar premios periodísticos contando historias médicas de las consecuencias de un bloqueo económico sin mencionar su existencia, no es ético. Cómo no señalar que es un crimen de lesa humanidad impedir que esos niños que reportan sus entrevistas, no recibieron a tiempo los medicamentos porque al acudir el Gobierno venezolano al mercado internacional para comprar medicinas y alimentos, empresas como la Europea, Euroclear, apoyando las inhumanas sanciones unilaterales del régimen de Trump, ilegalmente les bloqueó €$1,200,000 millones, les toman el dinero y no le dan las medicinas ni alimentos.

El experto Zayas también explicó, “hay que detener las sanciones porque están empeorando el desabastecimiento y están empeorando la situación sobre todo en el campo de las medicinas, es insoportable pensar que teniendo una crisis de malaria en el estado de Bolívar, en la Amazonas, que Colombia no entregó la medicina contra la malaria –ya comprada- y Venezuela tuvo que obtenerla en la India”. 

Existe la verdad? Para doblegar la determinación de libertad y defensa de la soberanía de Venezuela, con una inversión social del 71.4% , el Pdte. de EEUU, Barack Obama, declaró a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y a la política exterior de los EEUU”.  Donald Trump anunció “que Estados Unidos tenía "una opción militar" en Venezuela”, cada día la mediática deja ver la inminencia de una invasión, y esa presión aumenta la movilidad humana, la Comunicadora en cuestión, jamás clama por el respeto de la soberanía de su país.

La derecha venezolana no ha dudado en mostrar sus garras fascistas, ha quemado incluso personas vivas, ferozmente  ha atacado infraestructuras públicas y privadas,  ha sembrado el terror para conseguir con la violencia lo que el pueblo no le otorga con votos y Chang le ha prestado su pluma para defender a los fascistas. No hay uno solo de sus artículos para defender a ese afro-venezolano que durante las guarimbas del 2017, luego de ser apuñaleado, fue quemado vivo.

En 2,948 palabras hasta duda del hospital en donde falleció Chávez y pretende mostrar al muy amado líder de la postmodernidad de nuestra América, como odiado. Trata de presentar al país que ocupa el “séptimo lugar entre los países con mayor penetración de servicio y volumen de usuarios de internet en América Latina y el Caribe” y el primero en consumo de dato móviles, como atrasado en el uso de la tecnología, el mismo país que “ha impactado a más de 8 millones de venezolanos y venezolanas con las computadora que se les entregan a estudiantes y maestros desde los tiempos de Chávez en el “Proyecto Canaima Educativo”.

Chang, desdibuja la realidad e intenta hacernos creer que [email protected] no muestran su identidad pues huyeron y temen al gobierno venezolano, los inmigrantes  que hoy regresan con la misma libertad con la que se fueron, dan entrevistas en los diversos medios, incluso opositores como lo mostró una comunicadora peruana (CP) desde el frontal de la embajada de venezolana en Perú mientras empleados trabajaban con inmigrados:

CP: “salió a decir alguien de la embajada que deberíamos de irnos”.

Entrevistada venezolana (EV): deberían colaborar un poquito.

CP: Por qué?

EV: porque nosotros, no sé que ustedes están haciendo, este es su país, pero anoche yo vi la televisora peruana y de verdad estaban diciendo que nosotros estamos aquí pagados por el gobierno de Venezuela, yo no soy chavista, yo no soy madurista, sí, en el canal 4 lo vi.

CP: ¿y por qué usted quiere irse a Venezuela?

EV: porque aquí estoy pasando trabajo y para estar pasando trabajo aquí paso trabajo allá en mi Patria, en mi casa, en la casa que yo me sudé y me trabajé para estar bien, o sea yo vine para acá con otras expectativas… la salud, el niño se me enfermó y no me lo quisieron atender, allá en el hospital de “Lurigancho” –Hospital San Juan de Lurigancho-.

Presento otros testimonios de venezolanos y venezolanas que han ido regresando y han sido reseñado por la prensa:

Joismel Cárdena,  en Ecuador: “vendí todo lo que pude, dejé mi trabajo, yo trabajo en un hospital militar en mi país, dejé la universidad, me tuve que traer mi hija de 13 años también, no tenía quien se quedara con ella y por miedo a dejarla porque siempre la cargo conmigo, me vine dejándoles su papeles en su liceo, no me dieron un permiso a tiempo en el trabajo y no se si perdí mi trabajo, no me había podido regresar porque no da aquí para tú reunir la cantidad de dinero que yo reuní allá para venirme para acá”…quiero ver a mi Papá, quiero ver mi casa que tiene 4 meses sola, retomar mi trabajo, si me permiten retomar mi trabajo, inscribir a mi hija en el liceo, que mi hija inicie la universidad porque allá estudiamos gratis… eso, retomar nuestra vida normal.”

 “Regresó de Ecuador porque los sueños que fui a buscar de verdad que no los conseguí y vengo con la esperanza de que mejore el país y podamos cumplir nuestros sueños acá en nuestra tierra, en Ecuador fue una mala experiencia que tuvimos, sentí bastante discriminación… mis hijos estaban estudiando pero a veces llegaban llorando del colegio, que le decían venezolano tal, con malas palabras, y para estar allá así, decidí venirme, igual con el trabajo, mucho trabajo y poco pago y mi esposa es profesional, yo soy profesional y no hay necesidad de estar allá aguantando y decidimos gracias con ésta ayuda que nos brindó el país, la nación, de volver al país, y ojalá todo sea para mejor… a los que dejé en Ecuador, antes de venir yo le dije, invité a muchos compañeros, hermanos venezolanos que estaban allá trabajando conmigo que no tuviéramos miedo que volviéramos, porque se veía algo bueno aquí, entonces nuevamente les vuelvo a decir por éste medio que no tengan miedo, que vuelvan y luchemos todos por nuestra Patria, Venezuela”.

Auris una venezolana inmigrada a Perú –embarazada-:  “no tenía un control médico, no sabía como estaba mi bebé, trabajando 20 horas diarias,  era súper difícil, empezamos a tener problemas con el dueño del restaurante por tal motivo, y el señor lo que nos decía que él nos había llevado para allá y que él nos había pagado todo.”

Un joven:  “Tomé la decisión no correcta y esa decisión que tomé fue en vista de esa guerra económica, un bombardeo mediático que decía que en Venezuela no ibas a poder subsistir, salir adelante y entonces uno se ve con ese bombardeo mediático y entonces uno toma esa decisión hasta apresurada hasta de emergencia de irte de tú país”

José Gregorio Cárdenas, regresó de Brasil “ellos tienen una idea de darnos toda la documentación, nos ofrecen trabajo, nos ofrecen la residencia, nos ofrecen muchas cosas y que el país está muy bueno,  y cuando llegamos allá el trabajo que hay es de cortar montes, de infinidad de cosas que no estamos acostumbrados, somos profesionales, yo soy una persona profesional”.

Aniyurbi Farías, Boa Vista, Brasil : “me habían pintado a Boa Vista, Brasil como otro cosa, pero realmente la vida allá es dura se pasa bastante trabajo, se pasa hambre cosa que en Venezuela no pasé, por lo menos aquí yuca, sardina, cualquier cosa se come, pero vivir en otro país así no se lo recomiendo a nadie.” 

Luis Vergara Ramírez, Boa Vista, Brasil: “Cuando nosotros llegamos allá, las cosas fueron diferentes, era, el gobierno, y el gobierno nos da un coñazo, nos dan golpe, nos tratan mal, y preguntaban por qué uno estaba ahí, nos cortaron el agua… así que no teníamos agua para ducharnos, todo eso nos cortaron a nosotros, había un chorro de agua que salía ahí que uno podía bañarse, lo agarraban los de verificación y lo quitaban, lo tapaban y al que veían ahí, iba a llevar golpes”.

Alfredo Ramos, Boa Vista: “están manipulando mucho el tema migratorio y es una manipulación para que se sigan yendo, yo oí a mucha gente arrepentida que todavía están en Brasil que quieren retornar  a su país, pero no encuentran la manera, porque andan durmiendo en las calles, y por ejemplo yo oí un caso de una gente que estaban durmiendo en una carpa en la calle y llegaron una gente brasilera y lo intentaron quemar, yo me llené de miedo”.

Alexander, ellos tienen una ayuda para los venezolanos, mientras más venezolanos tengan, la ONU se encarga de darle más plata para ellos, donde tendrían que darnos ayuda a nosotros, mientras no lo hay, incluso armamos carpas, y nos la mandan a quitar porque obviamente hay visitadores de la ONU, y le preguntan que para que son esas carpas, si más bien deben de darle refugio a uno y a ellos no le interesa que uno tenga la carpa armada porque eso es atención para ellos, el acompañante agregó: por cada venezolano en Brasil yo creo que le dan US$700.00.

No preocupan los inmigrantes de México, ni los 12 millones 100 mil inmigrantes de Colombia, ni importa incluso sus frecuentes asesinatos de activistas sociales. No importa que el  67% de las personas que cruzan el puente Bolívar desde Venezuela, hacia Cúcuta y viceversa forman parte de los 6,5 millones de colombianos que residen en Venezuela.

No preocupa que República Dominicana sea uno de los países de mayor expulsión de mujeres para la trata, y no me voy a preguntar por los 60 mil dominicanos/as residentes en Venezuela, aunque me llegan datos cercanos de dos Hermanas dominicanas que por décadas viven allá y que ante la ola desinformativa, otra Hermana residente los Estados Unidos le compra los pasajes aéreos para que se regresen a Haina, RD, …aguantaron sólo quince días, dijeron que “en Venezuela tienen su casa y tierra, que sus hijos son profesionales con especialidad, y que a través de un “número” de carnet que el gobierno le otorgó, le suministraban alimentos y medicinas y que en Haina ella iban a pasar mucho trabajo”… se regresaron a la Patria de Chávez y Maduro.

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