El «MAM» zona de conflictos
- Escrito por Ylonka Nacidit-Perdomo
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- Publicado en Opinión
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Elsa Núñez.
[Solo para recordar que «Todos somos Elsa»].
Lo que no se diría —o no puede decirse— porque tiene muchas aristas y suficientes claves para hacer preguntas no desde la apariencia, los prejuicios o la 'irracionalidad'.
Después de 1965, los artistas o creadores visuales, no habían tenido una «zona» donde cada persona pudiera pensar lo impensable y, surgieran protagonistas (de mayor a menor rango) que hicieran declaraciones en Facebook, en Instagram o enviaran mensajes por WhatsApp, en un marco histórico-social, político, económico, ecológico y cultural donde el pueblo aún no tiene las premisas para ahondar en el porqué el «MAM» (Museo de Arte Moderno) es zona de conflictos.
Siempre he creído que, en las trincheras «no puede hacerse enojar a una mujer» ni tratar de vencerla, subliminalmente, más si tiene huellas imbatibles de trascendencia que el mundo conoce.
Impacientar a una mujer es, faltarle al propósito vital de la vida que es, darle sentido de infinitud espiritual a la existencia. Se existe no sólo de manera lineal. Se existe con epílogos, aún cuando se oscurezca el cielo.
Forzar el exilio femenino es, atraer a «La casa de los espíritus» —la misma de Isabel Allende— en contexto caribeño, para que los fantasmas del ayer circunden por el «MAM». Así veremos: muchos espíritus combativos y combatientes que se levantarán de sus tumbas provocando al miedo.
No es asunto de mitificar o desmitificar a los opuestos o contrarios, ni de enmascarar o desenmascarar a la realidad. Si es así, ocurrirá el destino manifiesto. Se producirá un grito de avanzada que se expandirá al unísono diciendo: «Todos somos Elsa», y se hará marea, poesía, la portada de las crónicas donde las consciencias libres van a concurrir para rendir cuentas de que, así como lloró la Patria en 1965 —con las mujeres y por las mujeres— la Patria, en el 2025, no va a llorar de dolor por Elsa, sino que hará que su figura humanizada se haga figura heroica, figura en la cumbre de los tiempos.
Puesto que, el amor es lo que hace llorar a la Patria, así es el amor que no es fortuito, que despierta al silencio colectivo cuando los murmullos se hacen mensajeros de lo femenino y de la femineidad.
Lo femenino y la femineidad, en la República Dominicana, tiene un nombre. Ese nombre es Elsa, Elsa Núñez, «Eva Creadora».





