Historias del cementerio de la 30 de marzo. Mercedes Ceara, la dama que dio nombre al Hotel Mercedes
- Escrito por Edwin Espinal Hernández
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Historias del cementerio de la 30 de marzo. Mercedes Ceara, la dama que dio nombre al Hotel Mercedes.
Mercedes Ceara nació en Moca en 1880 y fue hija de Manuel María Ceara y Altagracia Guzmán. Con 23 años, casó en La Vega en 1904 con Alfonso Aguayo, entonces de 26 años, natural de Puerto Rico. Meses antes de su matrimonio, em abril de 1904, su futuro esposo reabrió en la calle Del Sol su café El Colmado, el más popular de la ciudad y al que se vincularía desde entonces.
La poliédrica personalidad de su esposo y la diversidad de escenarios sociales de la cotidianidad local donde se desenvolvió favorecieron indudablemente el reconocimiento de su establecimiento, y por ende, de ella, la mano maestra detrás de su menú.
En diciembre de 1914, Aguayo mudó El Colmado a la esquina de las calles Del Sol y 30 de Marzo, donde tuvo anexo a partir de 1916 un restaurant para ofrecer comidas a la carta, a domicilio y a abonados. Al restaurant se sumó más tarde la oferta de alojamiento, transformándose en un boarding house con el nombre de Boarding Mercedes, en celebración del nombre de su esposa.
Una nueva etapa del Boarding Mercedes inició en 1930, cuando Aguayo arrendó a los hermanos españoles Gabriel y Francisco Robledo el edificio que habían construido entre 1928 y 1929 en la esquina de las calles 30 de Marzo y Libertad (Máximo Gómez desde 1936) para servir como hotel y no dudó en bautizarlo como “Hotel Mercedes”, para honrar nuevamente a su cónyuge.
Alfonso Aguayo murió en Santiago en 1944 y su viuda Mercedes continuó como arrendataria del hotel hasta 1950, cuando asumió su administración un nuevo inquilino, el italiano José Riggio Schiffino, quien preservó su nombre, ya grabado en el colectivo nacional, por la fama que había adquirido. Unida para siempre a la historia de la ciudad, fallecería en 1962.
En forma irónica, su nombre, que estuvo en boca de todos en vida, se fundió con los de su esposo e hijos y sobre su tumba solo aparece la inscripción “Familia Aguayo Ceara”. Su diseño original -de su hijo Rafael, inconcluso- proyectaba incluir una réplica de la estatua de La Piedad, de Miguel Angel, como imperecedero homenaje a su figura.
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