Palma Sola: Historia de un Genocidio 1961-1962

Cuando Trujillo fue ajusticiado en 1961, las múltiples formas de expresión política, cultural y religiosa, que habían sido reprimidas, volvieron a expresarse; entre ellas, y para sorpresa de la Iglesia Católica, la herejía, que se suponía erradicada con la muerte de Liborio Mateo.

En el transcurso de 1962, aparecen y se suceden en los medios de comunicación informaciones relativas a que los creyentes en el dios Liborio Mateo habían establecido un "santuario" en el poblado de Palma Sola, dirigido por los mellizos Plinio y León Rodríguez Ventura, y que el lugar se había convertido en un centro de peregrinación, donde acudían centenares de personas de todo el país en busca de alivio o cura para sus males físicos o suplir carencias de carácter espiritual.


La reaparición del liborismo concitó, igual que en 1908, las protestas de la Iglesia Católica y de los terratenientes de la región, quienes denunciaron que aquello "era un refugio para malhechores y prostitutas" e instaban al gobierno a desalojar a las personas allí reunidas, para restablecer la "paz pública". Sin embargo, estas denuncias encontraron escaso eco en la sociedad, debido a que en esos momentos el país estrenaba libertad política y, haciendo uso de la misma, estaba inmerso en la lucha contra los remanentes del trujillismo y en la organización de las primeras elecciones libres.


Para la mayoría de la población, Palma Sola no tenía más significación que la de ser un lugar donde se practicaba la "brujería" y su existencia en el tiempo estaba supeditada a que la gente se diera cuenta del engaño. Se planteaba, pues, a los denunciantes un cambio de táctica; había que dar a las denuncias significación política y esa significación política debía coincidir, por un lado, con la política norteamericana en la zona, y por otro, con la política interna.


Así, de "refugio para malhechores y prostitutas", Palma Sola pasaría a ser el núcleo de un proyecto subversivo (subversión, sinónimo de Revolución Castrista, dispararía la histeria anticomunista del Imperio) y una trama para beneficiar al partido regionalista del Gral. Rodríguez Alcántara, "Partido Nacional Revolucionario Dominicano", con ello se fomentarían las suspicacias respecto a la limpieza del proceso electoral entre los partidos y la población en general. (1) El cambio de táctica funcionó: Palma Sola empezó a percibirse en la opinión pública como un problema, y el gobierno (Consejo de Estado) tuvo que actuar.


En el mes de diciembre ordena investigar y, entre esas investigaciones, una fue llevada a cabo por dos oficiales de la policía: el coronel, Francisco Alberto Caamaño Deño* y el teniente Alejandro Deñó Suero, los cuales se infiltran en Palma Sola y, luego de permanecer tres días en el "santuario", informan lo siguiente: "no habían detectado ningún tipo de actividad política con relación a ninguno de los partidos conocidos; que todo aquello se limitaba a actividades de superchería en torno a la creencia en la resurrección de Liborio Mateo". (2) El 20 de diciembre se celebran las elecciones y la jornada transcurre en calma: no hubo levantamiento armado**. Juan Bosch, candidato del Partido Revolucionario Dominicano, es elegido presidente de la República. Sin embargo, para la oligarquía, la Iglesia Católica y los yanquis, Bosch era persona non grata (sospechoso de practicar el "comunismo ateo y disociador", como se decía entonces).


Sin temor a exagerar, se puede decir que su triunfo marca un punto de no retorno en la suerte de Palma Sola. La nueva situación brinda a la reacción la posibilidad de "matar dos pájaros de un tiro": impedir que el gobierno recién elegido tomara posesión dos meses más tarde (27 de febrero) o, en su defecto, sentar las bases para su posterior derrocamiento y, al mismo tiempo, poner fin a la herejía. Para ello hacía falta una "cabeza de turco", es entonces cuando aparece en escena el general Rodríguez Reyes.Éste era el oficial con más influencia en las FF.AA. después de la debacle trujillista.


Se había opuesto a los planes golpistas para impedir la celebración de las elecciones. Esta actitud lo convierte en candidato seguro a la Secretaría de las FF.AA. Su respeto a la nueva legalidad democrática y su influencia en los cuerpos castrenses confluyen para que su destino se cruce con el de Palma Sola, confluencia que va a marcar una diferencia sustancial relativa al impacto que en la sociedad va a producir la masacre de 1962 respecto a la de 1922. Los prolegómenos de la matanza tienen lugar el 21 de diciembre. Ese día se produce un incidente violento entre creyentes de Liborio y agentes policiales y ciudadanos del municipio de las Matas de Farfán que acudieron en auxilio de la policía, que se salda con la muerte de un civil.

Los habitantes de las Matas acusaban a los peregrinos de Palma Sola de "brutos" por creer en Liborio, estaban preocupados por un cántico que se les atribuía: "San Juan será pa'leña/ Las Matas pa'carbón/ Cuando llegue el remenión/ No pregunte cuanto son". El 27 de diciembre la suerte de Palma Sola queda sellada. La noche anterior se ordena al coronel Francisco Caamaño (conocido como Francis entre sus amigos y familiares), comandante de las fuerzas antidisturbios (Cascos Blancos), desalojar a las personas allí reunidas.


Las tropas salen de Santo Domingo, y en San Juan de la Maguana hacen un alto para desayunar. Se "sorprenden" de encontrar allí al Gral. Rodríguez Reyes acompañado de dos oficiales americanos y le informan de su cometido. Mientras desayunan, se enteran de que el General ha salido para Palma Sola acompañado del Procurador Gral. de la Republica y tres personas más.


Parten de inmediato con la intención de alcanzarlo. En el cuartel de la policía de las Matas preguntan si había pasado el General y le responden afirmativamente. Continúan y llegan a Palma Sola a las 10.00 AM, sin haberle dado alcance. "...Una vez frente al objetivo, se nos ordena desplegarnos en abanico antes de ir a parlamentar con los Mellizos..." En ese momento, el general Rodríguez Reyes estaba conversando con ellos. "...Cuando nos acercábamos a la entrada, los hombres que estaban allí se retiraron a toda prisa al interior, para volver de inmediato, aumentadas sus filas, armados de machetes, palos y cuchillos, en actitud desafiante, gritando que "las balas se volverían bolas de algodón".

En ese preciso momento, del grupo sale un hombre, que era mudo, gesticulando y dando a entender que nos conocía a Francis y a mí, y se acerca a nosotros en actitud belicosa, cuando suena un disparo, (en "Palma Sola" no había armas de fuego) y cae herido a mi lado el mayor Guzmán Acosta, con un balazo en el pecho... oigo un golpe seco y veo que el mudo le ha dado un garrotazo a Francis..., los hechos se precipitan... Nosotros disparamos, ellos se nos vienen encima, veo a Francis que, desde el suelo, saca la pistola y le da un balazo en la boca al mudo, justo cuando este lo iba a bandear con un machete, y me grita: "El General, el General", y corro disparando hacia donde he visto volar por los aires su kepis; cuando llego lo encuentro muerto..., en esa situación, con oficiales heridos y un General muerto, era imposible contener la tropa, el tiroteo se generaliza... en medio de esta vorágine: el ruido de los disparos, el humo de las bombas lacrimógenas y de los ranchos (se les estaba pegando fuego para obligar a salir a los que estaban dentro) y de los gritos de los heridos, en medio de la locura desatada, vi una zanja y hacia allí condujimos a los que íbamos deteniendo... Cuando en la tarde salimos y fuimos remplazados por la guarnición militar de Pedro Santana, seguíamos oyendo disparos, con lo que se agrandaba la magnitud de la tragedia". (3) El resultado de la masacre: del lado oficial, un general muerto y dos oficiales heridos y un civil que los acompañaba; del lado de los creyentes no se sabe aún.


El historiador Franklin Franco afirma que hubo "... cerca de cien personas muertas y centenares de heridos y más de mil detenidos" (4). De los mellizos Ventura, dos murieron, un tercero sobrevivió y fue encarcelado. La represión se mantuvo durante días, persiguiendo a los que habían buscado refugio en las montañas. El gobierno no investigó y un velo de silencio se extendió sobre lo sucedido. En la sociedad el impacto fue efímero, quizás porque no estaba en juego el resultado electoral o, tal vez, porque acostumbrada a la represión de la recién acabada dictadura trujillista, fuese visto como una manifestación postrera de la misma. De ahí la ausencia de respuestas a las siguientes interrogantes: ¿Por qué no se le hizo la autopsia al cadáver del Gral. Rodríguez Reyes? ¿Quién hizo el primer disparo? ¿Por qué marchó sin el contingente policial? ¿Dónde estaban en ese momento sus acompañantes: el Procurador General de la Republica, Antonio García Vásquez y las otras autoridades judiciales? Y si no se investigó la muerte del General, mucho menos interés hubo en investigar la suerte corrida por las víctimas de la masacre.


Cierto que tampoco hubo investigación en 1922. Sin embargo, entre ambas masacres las diferencias son obvias: en 1922 la comunidad liboriana era la protagonista, en 1962 es el telón de fondo sobre el que se desarrolla la tragedia de la muerte del Gral. Reyes; en 1922 la resistencia de Liborio a las tropas invasoras (norteamericanas) concitó las simpatías de la población; en 1962, sus creyentes son presentados a la Opinión Pública como un grupo de "antisociales" que, en un acto de resistencia a la autoridad, tuvieron la osadía de asesinar a un General; por lo cual, las autoridades no tuvieron más alternativas que la represión para restablecer el orden público. Así, pasan de ser casi héroes en 1922, a parias, marginados que no importan a nadie, en 1962.


Y es en esta indiferencia calculada, en este silencio cómplice fabricado a partir de mentiras, donde radica la verdadera tragedia de Palma Sola. Como si no hubiese pasado nada, como si allí no hubiesen sido asesinados centenares de personas, como si no hubiese sido un acto de intolerancia político-religiosa, los dirigentes y líderes y sus partidos miraron a otra parte, certificando, con esta actitud, una vez más, la impunidad para los crímenes de Estado. (5) Desde entonces, el liborismo como fenómeno de masas no ha vuelto ha manifestarse. Sus "santuarios", El Palmar, El Naranjo, Palma Sola, son hoy reminiscencias históricas. Los tiempos han cambiado y lo más probable es que el carácter reivindicativo socioeconómico que le era inherente haya desaparecido. Hoy la sociedad dispone de una amplia variedad de medios de expresión: partidos políticos, asociaciones campesinas, cooperativas etc., y estos pueden haberlo sustituido como canal de protesta contra las injusticias y desigualdades, y reducido a su contenido religioso, dejando de ser, por tanto, un peligro para el status quo vigente.

AUTOR: Estudio socioeconómico del "Dios" Olivorio Mateo y el movimiento de Palma Sola por Leo Reyes.
El Siglo. NOTAS:

Francisco Alberto Caamaño Deño. Máximo dirigente político-militar de la Revolución del 24 de Abril de 1965 y de la resistencia contra la intervención y ocupación Norteamericana iniciada el 28 de abril de ese año. Ejecutado sumariamente en febrero del 1973 cuando, procedente de Cuba, desembarcó con la intención de establecer un frente guerrillero.

• ** El PNRD ganó la elecciones en la provincia. Sin embargo, su triunfo no se ligó a la existencia de Palma Sola como pretendían los denunciantes. No hubo impugnación a este resultado. • (1) Franklin Franco. Historia del Pueblo Dominicano. Pág. 613 • (2) Alejandro Deñó Suero. Mi participación en Palma Sola (inédito). Respuesta a la acusación hecha de matar al Gral. Reyes. Juan Manuel García : "La Masacre de Palma Sola" (Partidos, Lucha Política y el Asesinato del general: 1961-63). • (3) Ibidem. • (4) Franklin Franco Pichardo. Historia del pueblo Dominicano. pp.612-613 • (5) Jan Lundius, Mats Landahl.

En 1962, los palos, los palos de origen africano los "más regulares que conocemos, pero también los más festivos, en el caso de San Juan", aquellos que " le han dado mucha fama a la región, por la reacción que provocan entre los participantes e que intervienen, estos instrumentos, con su poliritmia sencilla en todas sus variantes" , continuaron cantándole a Papá Liborio, 'el investido por Dios', el 'de los poderes extraordinarios como la capacidad curativa', el que 'auguraba catástrofes', el 'maestro'

Estos palos continuaron diciendo

Ay, Ay, Ay,

Dicen que Liborio es muerto,

Liborio no es muerto ná,

Liborio lo que le pasa,

Ay, Ay, Ay,

Que no come pendejá.

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