¿Quién Podrá Defendernos?

La condición de estar libre de todo daño, peligro o riesgo es lo que nos da Seguridad.

Contrario a esto, observamos estupefactos la creciente capacidad para desestabilizar nuestro modo de vida con que cuenta la delincuencia, el narcotráfico y el crimenorganizado que nos arropa.

Es tiempo de replantearnos la necesidad de definir los objetivos prioritarios para enfrentar esta amenaza latente, así como las metas concretasa alcanzar, partiendo de un diagnóstico suficientemente claro, en relación a las causasque han conducido a la situación actual y las opciones estratégicas que tenemos para cambiar el estado de situación actual.

La inseguridad es posible analizarla en 5 dimensiones: a) La ecológica, que se refiere al ambiente natural y biofísico en el cual la actividad socioeconómica, política y cultural se desenvuelve. b) La económica, que se refiere a la creación y distribución de riquezas a partir de los recursos extraídos del medio ambiente y su transformación en el proceso de producción y distribución. C) La dimensión social, que no son más que las estructuras y procesos de interacción entre personas y las redes de relación. D) La dimensión política, que maneja los conflictos entre grupos sociales, por medio de la creación y distribución del poder en el orden económico. Y por último la cultural, que tiene que ver con la construcción y representación simbólica, valórica e instrumental del orden socioeconómico y político de su entorno cultural. Visto esto, la inseguridad que nos arrincona, se constituye más bien en el resultado de amenazas complejas a la seguridad de todos, por lo que podríamos definirla como una inseguridad humana.

Se requiere entonces, un enfoque integral y humano, una acción concertada, no sólo a nivel público sino también privado, en un marco de responsabilidad compartida entre todos. No podemos quedarnos de brazos cruzados cuando nuestra tasa anual de robos por cada 100 mil habitantes es de 676, mientras el promedio anual de homicidios es de aproximadamente 2,345 y subiendo vertiginosamente cada año.

Es difícil encontrar una familia, en donde por lo menos uno de sus miembros no haya sido objeto de algún hecho delictivo. Se han convertido en leyendas urbanas, los constantes robos a mano armada a que son sometidos los jóvenes que asisten a nuestras universidades y centros comerciales, hasta por el sólo hecho de quitarles un celular.

Es necesario regionalizar los planes para enfrentar la delincuencia, el control de drogas y el crimen organizado, a fin de establecer un control hegemónico sobre determinadas zonas de la geografía nacional, consideradas estratégicas para el desarrollo del negocio ilícito, este puede ser el punto de partida.

Aunque parezca una quimera, debemos asumir el compromiso de luchar contra la delincuencia, la criminalidad, el narcotráfico y sus delitos conexos, el crimen organizado, que constituyen flagelos que amenazan la seguridad de la familia dominicana. Ante este grito de inseguridad, cabe preguntarse. Oh, ¿Quién podrá defendernos? La expresión concreta de la incidencia de una autoridad investida de poder público constituye una política pública.

Aquella que nos haga sentir seguros, hasta en nuestras casas, es la respuesta.

Lo último de Luis A. Veras Jiménez

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

volver arriba

Secciones

Noticias Regionales

Nosotros

Síguenos